15.000 personas llegaron durante el año 2020 a Canarias, en patera desde África, tras durísimos viajes por mar. Entre la indiferencia general, destaca la historia de Calvin y Unn, quienes abrieron su hotel para acoger a migrantes hacinados en el Puerto de Arguineguín. Lo que comenzó como una decisión económica transformó sus vidas y dio lugar a un espacio de acogida e integración que aporta humanidad y esperanza frente a un sistema que sigue diferenciando según el lugar de origen.